CONSEJOS

1. Antes de empaquetar, haz limpieza. Deshazte de todo lo que ya no te gusta o no vayas a querer. No tiene ningún sentido que te lleves cosas innecesarias, ¡el espacio que ocupen en el camión es dinero!
2. No vacíes ciertos cajones. Deja toda la ropa u objetos no pesados dentro de los cajones y limítate a proteger los muebles. Esto los hace más pesados, efectivamente, pero mientras los cajones estén llenos de artículos ligeros (no los llenes de libros), no habrá ningún problema. De todas formas, si pesaran demasiado, siempre podrás transportar las gavetas por separado. Lo que está claro es que esta decisión tiene una doble ventaja: necesitarás muchas menos cajas y, una vez estés en la nueva vivienda, todo lo que tengan dentro será más fácil de localizar.
3. Guarda los artículos blandos en bolsas de basura. ¿Poco glamuroso? Sin duda. Pero es una de las mejores ideas durante una mudanza. Llena bolsas de basura resistentes con artículos blandos tipo edredones, almohadas, peluches, etc. y úsalas para llenar huecos libres en el camión. De esta manera, se ahorra espacio y, a su vez, se protegen otros artículos y muebles. Para que el contenido de las bolsas también quede protegido, emplea cinta aislante para sellarlas. Por último, deja constancia del contenido de cada una con etiquetas adhesivas y un rotulador permanente.
4. Pinta antes de mudarte. Si has decidido dar a tu nuevo espacio una capa de pintura, no lo dudes: hazlo antes de colocar todas tus cosas. El motivo más obvio es que resulta mucho más fácil pintar una casa vacía que una llena de muebles. Otra razón importante para hacerlo es la satisfacción de eliminar esta tarea cuanto antes de la agenda. Asimismo, si hay otras tareas de este estilo en tu lista (cambiar suelos, por ejemplo), procura llevarla a cabo antes de mudarte. Ahorrarás en tiempo, incomodidades y esfuerzo una vez te hayas trasladado.